sábado, 8 de septiembre de 2012

El primer día

Los primeros días siempre provocan un cúmulo de sensaciones caóticas en mi interior. Por una parte emoción por empezar algo nuevo, por otra tristeza por dejar atrás (o mejor dicho, a un lado) algo viejo y conocido, angustia, alegría... Todo ese torrente de emociones se manifiesta en un señor nudo en el estómago del cual aún ahora, diez horas después de haber abandonado España, quedan algunos restos.

Pero en fin, vayamos al grano. Hoy ha sido mi primer día fuera del nido. Las sensaciones respecto al día han ido variando mucho. A mi llegada a Ginebra, con la despedida del aeropuerto aún en mente, dos maletones del tamaño de mi hermana, una bolsa de viaje y el portátil, y además la oficina de cambio cerrada, mis primeros pensamientos no fueron precisamente positivos.


Luego llegué a Lausanne, a la residencia, vi el estudio donde me quedaré los próximos seis meses (luego tendré que cambiarme, ¡¡vivaa!!), me enteré de que tenía que ir al centro a contratar internet (yupi ¬¬) y comprobé, con grandísimo horror, que la clavija de conexión a la red eléctrica de mi ordenador tenía los dos palitos metálicos (si tienen nombre, por favor, que alguien me lo diga en un comentario) demasiado grandes, tanto para el enchufe suizo tal cual (cosa que no pasaba con el cargador del movil) como para ¡¡EL MALDITO ADAPTADOR DE LOS CO - espera un momento - JONES!! Bueno bueno, creí morir. No podía enchufar mi ordenador (requisito indispensable ya que fundí la batería por mal uso), por lo que, aunque contratara internet, no podría configurarlo para usar el wifi. Estaba jodido.

Total, que salí a contratar internet y a buscar un adaptador adecuado, y de paso a hacer la compra para alimentarme y esas cosas que uno por desgracia ha de hacer. Y al final logré todos mis objetivos. Ahora tengo un internet más rápido que el de mi casa en Madrid, el ordenador funciona bien, puedo hablar con los míos y con los que no lo son, ver películas, descargar libros...

Todo ok.

2 comentarios:

  1. Acabo de llegar aqui por casualidad porque estoy pensando en ir a Laussane en el próximo curso y me guustaría hacerte una pregunta... allí en Lausanne hay que comunicarse (casi) obligatoriamente en francés, verdad? Muchas gracias, y suerte por allí ;)

    ResponderEliminar
  2. Eso es, aunque no te preocupes, porque aquí hay gente que ha venido sin tener ni idea, y les va bien. Las dos universidades de aquí ofrecen cursos de francés para los que vienen de fuera, así que pas de souci! ;)

    ResponderEliminar

¡Muchas gracias por tu comentario!