jueves, 11 de octubre de 2012

Miembro fantasma

Hoy ha sido un día particularmente interesante. Os cuento.

Estoy matriculado en una asignatura optativa llamada "Douleurs" (Dolor). En ella nos enseñan cómo evaluar el dolor y sus diferentes modalidades, cómo lidiar con el sufrimiento del paciente, cómo tratarlo, tanto a nivel biológico (aliviar el dolor) como a nivel psicosocial (aliviar el sufrimiento).

Cuando hablamos de dolor, es importante distinguir dos tipos de dolor. Por una parte, tenemos el dolor agudo, que es aquél que sentimos como respuesta a un trauma en alguna parte de nuestro cuerpo, ya sea un golpe, una quemadura, una reacción química nociva... En este grupo se engloba también el dolor post-operatorio, aunque dure algunos días o semanas.
Por otra parte, está el dolor crónico. El dolor crónico es aquél que dura al menos 3 a 6 meses más del tiempo previsto de curación del problema por el cual acudió el paciente con dolor por primera vez. Lo malo del dolor crónico, es que muchas veces no tiene una causa concreta, y es difícil establecer el diagnóstico de "dolor crónico". Por eso el criterio del médico que atiende al paciente es muy importante.