martes, 4 de septiembre de 2012

El caos previo

Todos los viajes requieren cierta preparación. Pero cuando uno se va de Erasmus y quiere dejar los cabos bien atados, los días previos a la partida son un verdadero caos. Despedidas, preparativos, compras, nervios... Pero al final consigues abstraerte, y dejar que los días vayan pasando hasta que llegue el día J (J de "Joder, qué putada, mi avión sale a las 7 de la mañana"). Y entonces, sin darte cuenta, estás a dos días de marcharte un año entero a una ciudad desconocida (bueno, no tan desconocida a día de hoy, pero casi).

Sin embargo, esto es un camino de rosas comparado con lo de buscar dónde vivir. Es un historia curiosa, y aunque en el momento de vivirla me pareció una grandísima putada lo que me pasó, ahora, con perspectiva, me río cada vez que lo cuento. Pero lo contaré en la siguiente entrada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡Muchas gracias por tu comentario!